Las excavaciones en la Cueva Negra concluye con hallazgos que refuerzan su papel como referente en el estudio de la evolución humana

Los restos de un oso de gran tamaño, un rinoceronte del Pleistoceno y evidencias de la presencia de hienas amplían el conocimiento de un rico ecosistema de hace más de 800.000 años

El Ayuntamiento de Caravaca y el equipo científico destacan los avances logrados en la investigación de uno de los yacimientos paleolíticos más relevantes de Europa

Los trabajos han permitido identificar nuevos episodios de ocupación humana, recuperar industria lítica y ampliar el excepcional registro paleontológico del enclave

La campaña, desarrollada gracias al nuevo convenio entre el Ayuntamiento y MUPANTQUAT, ha reunido durante dos semanas a un equipo multidisciplinar de investigadores y estudiantes

14/07/2026. La campaña de excavación arqueológica en el yacimiento de Cueva Negra del Estrecho del río Quípar, en el Sitio Histórico de La Encarnación (Caravaca de la Cruz), ha finalizado con un balance muy positivo tras dos semanas de intensos trabajos de campo que han permitido obtener nuevos resultados de gran relevancia para el conocimiento de los primeros pobladores del continente europeo.

Con motivo de la conclusión de la campaña, el alcalde de Caravaca de la Cruz, José Francisco García, acompañado por los concejales Mónica García y Juan Manuel Navarro, ha visitado el albergue municipal de La Almudema, donde durante las dos últimas semanas se ha instalado el laboratorio provisional en el que los investigadores han catalogado, limpiado y realizado los primeros estudios de los materiales recuperados durante la excavación.

Los trabajos se han desarrollado bajo la codirección del profesor emérito de la Universidad de Murcia Michael-John Walker, el arqueólogo Mariano Vicente López Martínez y la profesora de la Universidad de Murcia María Haber Uriarte. La campaña ha sido posible gracias al nuevo convenio de colaboración suscrito entre el Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz y la Asociación Murciana para el Estudio de la Paleoantropología y el Cuaternario (MUPANTQUAT), mediante el que el Consistorio financia anualmente las excavaciones con una aportación de 10.000 euros y pone a disposición del equipo científico las instalaciones del albergue de La Almudema.

El equipo de investigación ha estado integrado por doce especialistas —entre prehistoriadores, arqueólogos, biólogos, paleontólogos, geólogos y arqueozoólogos— junto a estudiantes de los grados de Historia y Biología de la Universidad de Murcia.

El alcalde, José Francisco García, ha destacado que "el balance de esta campaña vuelve a demostrar que la Cueva Negra es uno de los grandes referentes internacionales para el estudio de la evolución humana. Desde el Ayuntamiento seguiremos respaldando este proyecto porque cada campaña aporta nuevos conocimientos de enorme valor y sitúa a Caravaca en el mapa de la investigación mundial". Asimismo, García ha agradecido "el extraordinario trabajo del equipo investigador y la implicación de todos los profesionales y estudiantes".

Nuevos datos sobre la ocupación humana hace más de 800.000 años

La doctora María Haber Uriarte ha explicado que durante esta edición "se han abierto dos áreas de excavación claramente diferenciadas que han proporcionado resultados de gran interés". Por una parte, se ha documentado un nivel más reciente con abundantes restos de grandes mamíferos y, por otra, un estrato de mayor antigüedad donde se han identificado episodios de ocupación humana gracias a la presencia de industria lítica y restos faunísticos asociados.

En relación con la industria lítica recuperada, la investigadora ha señalado que los trabajos "continúan documentando lascas y útiles cuya tecnología cuestionan la imagen tradicional de unas poblaciones humanas arcaicas con capacidades cognitivas limitadas". Según Haber, estos materiales reflejan "una planificación técnica y un dominio de la talla mucho más sofisticados de lo que se había considerado hasta ahora".

Por su parte, el profesor Michael-John Walker ha subrayado que uno de los aspectos más destacados de esta campaña procede del estudio de las materias primas utilizadas para fabricar los útiles de piedra.

"Parte de los instrumentos fueron elaborados con tipos de sílex que no afloran en el entorno inmediato de la Cueva Negra, sino que proceden de la cabecera del río Caramel. Esta circunstancia constituye una clara evidencia de la movilidad de estos grupos humanos o, al menos, de su profundo conocimiento y aprovechamiento de recursos situados a varios kilómetros del lugar de ocupación", ha explicado Walker.

El investigador ha añadido que "el estudio de la industria lítica de Cueva Negra continúa mostrando un estadio tecnológico más avanzado que el documentado en otros yacimientos peninsulares de cronología similar, lo que confirma la singularidad científica de este enclave".

Una fauna fósil excepcional confirma el valor científico del yacimiento

La campaña también ha permitido ampliar el extraordinario registro paleontológico del yacimiento. Entre los restos recuperados figuran numerosos ejemplares de cérvidos, ovicápridos, équidos, carnívoros, micromamíferos, aves y tortugas, fundamentales para reconstruir el paisaje y las condiciones ambientales del sureste peninsular durante el Pleistoceno Inferior.

Entre los hallazgos más destacados sobresale un fragmento muy bien conservado de hemimaxila derecha de Ursus deningeri, una especie extinta de oso que podría corresponder a un macho de gran tamaño, así como un fragmento de costilla del rinoceronte pleistoceno Stephanorhinus etruscus, localizado en un nivel con evidencias de ocupación humana.

Los investigadores también han confirmado un nivel sedimentario correspondiente a un periodo en el que la cavidad fue utilizada como refugio por hienas, gracias a la aparición de varios fragmentos dentarios de estos animales y de huesos de grandes herbívoros que presentan claras marcas de roedura.

Las excavaciones en la Cueva Negra comenzaron a principios de la década de los noventa y, desde entonces, el enclave se ha consolidado como uno de los yacimientos más importantes del Paleolítico europeo. Su extraordinaria secuencia arqueológica, coetánea de la Gran Dolina de Atapuerca, ha convertido este espacio en un lugar de referencia internacional para el estudio de la evolución humana y del poblamiento del continente.

Entre los descubrimientos más relevantes realizados hasta la fecha destacan las evidencias de una hoguera utilizada por grupos humanos para cocinar alimentos, consideradas entre las manifestaciones más antiguas del uso controlado del fuego documentadas fuera de África, así como un hacha de mano que se sitúa entre las más antiguas conocidas en Europa.

Con la finalización de la campaña de campo comienza ahora una nueva fase de investigación centrada en el estudio y análisis de los materiales recuperados en laboratorio, cuyos resultados seguirán aportando nuevos datos sobre la evolución humana y reforzando la proyección científica internacional de la Cueva Negra.

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